12.9.11

LOS ALCALDES SOCIALISTAS DEL BAIX LLOBREGAT CONTRA LOS RECORTES


Los ciudadanos han tenido que tomar las calles, los ambulatorios y los colegios para reclamar unos servicios de calidad.


Los recortes generalizados que está practicando el actual Govern de la Generalitat afectan a toda Cataluña, pero especialmente en el Baix Llobregat. Era notorio que con Jordi Pujol en el poder, las comarcas del cinturón rojo de izquierdas estaban discriminadas en servicios respecto a la Cataluña interior y ciertos barrios, más proclives al voto de derechas convergente. El tan denostado por muchos tripartito equilibró las cosas haciendo realidad nuevos centros hospitalarios como el Moisès Broggi o edificando nuevos colegios para eliminar barracones o edificios obsoletos.


Antonio Balmón, alcalde de Cornellà.


En sólo unos meses, el nuevo Govern de CIU ha desmantelado gran parte del camino recorrido, amparándose en unos recortes que han perjudicado más a unas comarcas que a otras. Los alcaldes socialistas del Baix Llobregat, con Antonio Balmón a la cabeza, son los primeros en denunciar esta situación de peores servicios públicos en sanidad y educación. Me consta que están muy enfadados con tener que suplir desde las arcas municipales las necesidades que los servicios sociales autonómicos ya no cubren, y que no hay acto institucional, cena informal o reunión del partido en la que no trasladen su malestar a Joaquím Nadal, para que, como presidente del grupo parlamentario, reclame los recursos que una comarca con 800.000 habitantes necesita.


Estoy convencido que Artur Mas, continuador (por no decir marioneta) de Jordi Pujol, seguirá desequilibrando la nación, sin querer colaborar con unos ayuntamientos que no le son del todo afines, a pesar de controlar las diputaciones de Barcelona y Girona. Todos sabemos que hay que hacer ajustes, que ciertos gastos no podían durar en el tiempo, y que quizá algunas inversiones tendrán que esperar, pero la sanidad y la educación no pueden estar en ellos. Igual que no se entiende que se prometa en campaña electoral eliminar el impuesto de sucesión, que sólo afectaba a las grandes fortunas, en un momento donde renunciar a estos recursos puede costar una plaza escolar, un anciano menos en un centro de día o una ambulancia en un servicio de urgencia.

No hay comentarios: